llaves de versos detrás de la pantalla.
Una fuerza anterior a mí hala mi olfato.
Me busco desde la última
página,
como
a una esperanza.
Voy al revés, ya me sé el camino.
Acá es así, por año, por pétalo
y yo debo estar,
lo
sé cuando dices habla.
Puedo comenzar con el telón
abajo, los aplausos y el llanto
devolverme
por donde las aves perdonan las semillas caídas,
ésas que te vi usar
desde la pregunta sobre el café,
que
si quería, que si transitaba.
Como si fuera fácil volver,
caminé. Caminé,
corrí, volé.
Caí.
Cómo se te ocurre volverme papel.